La pureza del Lapitec® en los revestimientos de una casa preciosa

Proyecto: Villa Manta, Cerdeña, Italia
Fecha de Terminación: Septiembre 2016
Material utilizado: Bianco Crema  - Satin y Vesuvio; Sahara, Tabacco - Satin
Aplicación: revestimientos para interiores y exteriores, revestimiento piscina, baños y spa

Un reto al diseño en el corazón de Cerdeña para idear una verdadera «casa familiar» a partir de una villa de los años 70. El protagonista de los revestimientos para interiores y exteriores, es Lapitec®: más de 1000 m² donde crear un impacto perceptivo único, con gran armonía y elegancia.

Un cliente internacional, una villa formada por dos viviendas, un jardín de 5000 m² y vistas a una de las playas más sugestivas de la costa sarda. ¿Qué se requería? Transformar este espacio —respetando totalmente el existente— en una «casa familiar» donde vivir todas las estaciones del año y de la vida, un lugar donde reunirse y relacionarse, donde el interior y el exterior se evocan y se compenetran. Del proyecto se ha encargado el estudio GAAP, tres jóvenes profesionales que han decidido aportar su enfoque estilístico a un contexto arquitectónico muy definido y fuertemente vinculado con la tradición.

El Lapitec® como vehículo de sensaciones

Fue fundamental dar con el material idóneo para poder expresar y hacer perceptible el valor emotivo de todo el proyecto. Se eligió desde un principio la piedra sinterizada a toda masa por la pureza de sus acabados y de los colores, que la vuelven única en el mercado. Desde las fases iniciales del proyecto, el estudio GAAP preveía usar un material pétreo blanco que no contuviera impurezas ni vetas en su interior y que estuviera disponible en tablas de gran formato. Para la villa de Cerdeña optaron por el color Bianco Crema con acabado Satin (en el pavimento de las superficies interiores y el revestimiento de algunos baños) y Vesuvio (para todos los pavimentos exteriores). También utilizaron los colores Sahara y Tabacco con acabado Satin para realizar algunos baños y la spa. De esta forma, se creó una intensa continuidad cromática entre el interior y el exterior, entre la casa y la naturaleza, que otorga a los acabados la capacidad de diferenciar con elegancia la percepción de las superficies. Efectivamente, el acabado Satin es único en su categoría porque se aproxima más a la percepción de un elemento natural, perfectamente equilibrado entre su cualidad matérica y una sensación aterciopelada al tacto que convierte el Lapitec® en un material «cálido». Además, el acabado Vesuvio garantiza un uso seguro de los pavimentos, gracias al aspecto de granito flameado que mejora las características antideslizantes de la superficie.

Reinterpretar lo existente en clave contemporánea  

La villa original, formada por dos viviendas diferentes construidas en los años 70 en una finca de 5000 m², se alzaba en el interior de un amplio jardín que se desarrollaba a lo largo de la pendiente natural de la colina, completamente abierto a la vista del mar y a la vegetación circundante. Los edificios han sido restaurados completamente, manteniendo solo la estructura portante y ampliándolos con un nuevo proyecto. Se ha replanteado la villa en busca de una armonía entre las líneas netas y decididas de la arquitectura anterior y las líneas suaves de la conformación natural del terreno y las rocas. El objetivo era crear la mayor continuidad posible entre los espacios interiores y exteriores a través de la gran homogeneidad cromática del Lapitec®. El efecto final, de gran impacto, «esconde» soluciones de diseño y soluciones técnicas que son posibles gracias a la calidad y la maquinabilidad de la piedra sinterizada a toda masa. Por ejemplo, para el pavimento se eligió un módulo base de 150 cm × 75 cm, que garantiza un uso óptimo de las tablas de Lapitec®. Las piezas se adaptaron a las dimensiones de cada habitación interior y a cada ambiente exterior, con lo que se obtuvo un diseño preciso. Para las paredes se usaron tablas de una sola pieza desde el pavimento hasta el techo, de 250 cm de altura.

Tierra y agua: elementos naturales que vivir y habitar

La piscina, proyectada en el frente principal de la casa para crear una escenografía entre el cielo y el mar, se caracteriza por el diseño fluido, a la vez que geométrico y racional, que cubre 230 m². El revestimiento y las zonas transitables, realizados enteramente en Lapitec®, embellecen el diseño del espejo de agua, creando una zona de gran impacto visual. Esto se debe, sobre todo, al color Bianco Crema que, con su tonalidad delicada y mediterránea, encaja a la perfección con los colores del paisaje. Las grandes tablas han sido modeladas para adherirse una a otra y producir un efecto de gran continuidad matérica que, gracias al borde desbordante, crea un horizonte visual que se extiende hasta lindar con el mar. La zona transitable exterior y toda el área delante de la villa retoman la delicadeza cromática del Bianco Crema propuesta en el acabado Vesuvio, con una superficie algo más estructurada. El resultado es un ambiente exterior que expresa una naturalidad intrínseca, con la piedra sinterizada que subraya y evidencia una arquitectura profundamente vinculada con el contexto: un lugar que acoge, que alberga y que brinda paz e inspiración. Como la naturaleza. Como una casa familiar.